
Nutricional
Es el único aceite vegetal que se puede consumir directamente virgen y crudo.
Su valor calórico es de 9 calorías por gramo. La misma proporción calórica que cualquier otra grasa animal o vegetal. Aportan energía y es una fuente de calor.
El aceite de oliva virgen hace que las comidas sean más apetitosas.
Dentro de los aceites comestibles es, sin duda, el que más vitamina E aporta. Su contenido en vitaminas liposolubles A, D y K, completa su valor vitamínico.
Por su contenido en vitamina E y el efecto antioxidante de ésta sobre la membrana celular, el aceite de oliva virgen está recomendado para todas las edades y especilamente para la infancia y la tercera edad.
Culinario:
Utilización en crudos: El valor culinario del aceite de oliva virgen es muy superior al resto de los aceites. Es un zumo de fruta que puede consumirse directamente, lo que no puede hacerse con ningún otro tipo de aceite vegetal. Su extraordinario olor y sabor, le hace especialmente útil para el aderezo y aliño de numerosos platos y ensaladas. El riquísimo gazpacho, ensaladas, tomate aliñado o la salsa vinagreta, por poner unos ejemplos, perderían todo su sabor si empleamos otro tipo de aceite.
Destacamos como saludable y nutritivo unas buenas tostadas de pan regadas con aceite de oliva virgen Virgen Extra. Exquisito.
Utilización en fritos (caliente): Todas las grasas son dañadas en su proceso de calentamiento; sin embargo, el aceite de oliva virgen sufre menor alteración.
El aceite de oliva virgen, al tener una temperatura de ebullición mayor que los aceites de semillas, permite que el alimento que se sumerge en él al estar a diferente temperatura reaccione formando una capa crujiente alrededor del mismo, que impide que absorba más aceite, y permite retener todos los jugos del alimento. Además el consumo de aceite es menor que si empleamos otros aceites.
También destacamos que al absorber menos aceite, añadimos menos calorías a los alimentos, por lo que hay menor riesgo de aumento de peso.





